¿Donde está la felicidad?

¿Dónde está la felicidad?
Muchos escépticos afirman que es imposible conseguir una felicidad duradera. Siempre tendremos problemas y dificultades que nos impiden ser felices, y no hay ser humano en el mundo que no tenga problemas, por tanto no puede haber persona que sea completamente feliz.
Muchos son los estudios  que han demostrado que la forma de ver las cosas externas que suceden tiene mucho que ver con la paz interior y la felicidad que procuramos todos. Hay personas que nacen con predisposición a ser positivos y mirar los sucesos con perspectiva positiva y hay también aquellos que no hemos nacido con esta predisposición. Desde luego que para los primeros será más fácil  seguir en la lucha diaria de la vida con positivismo y con esperanza. Pero más mérito merecen los que teniendo una predisposición negativa puedan cambiar para tener una actitud positiva.
Llama la atención las declaraciones de RIHANNA, ella insiste en que no necesita a nadie para hacerla feliz.
"Estar enamorada es definitivamente una gran parte de la felicidad, pero primero tienes que encontrar el placer en una misma. No puedes esperar a un hombre para que te haga feliz", aconsejó la sexy barbadense en sus últimas declaraciones a la web ShowbizSpy.
Esto es verdad, primero tenemos que sentirnos a gusto con nosotros mismos, aceptarnos tal como somos porque la mayoría de nosotros los humanos no hemos vencido nuestros complejos, algunos no queremos nuestro nombre, no queremos nuestra estatura, nuestro color de pelo, nuestra cara, nuestros ojos, nos miramos con muchos defectos, los cuales en el fondo los odiamos y queremos cambiarlos. no tiene nada de malo que queramos cambiar algunas cosas que no nos gustan, pero muchos llegamos a la exageración y pensamos que si cambiamos esto o aquello vamos a encontrar la felicidad.  Hay muchas cosas de nuestro físico o de nuestro comportamiento que podemos cambiar si eso nos hace sentirnos bien, pero hay otras que  debemos de una vez por todas aceptarlas, amarlas y sentirnos orgullosos de ser lo que somos. Necesitamos primero que nada amarnos a nosotros mismos, comprendernos, entender que somos humanos y que podemos fallar.
En un artículo anterior hablábamos algo de las repeticiones. Algún lector ha comentado que las repeticiones no influyen para nada en nuestra vida. Ahora queremos demostrar que sí influyen en nuestra vida. Solo daremos un ejemplo: 
Alguien ha  conocido a alguna persona que  se ha  enojado con otra y que solo pasa contando aquello, de como la otra le ofendió, de como ella es injusta, de como ella no tiene la razón y un largo etc? Pues bien, mientras más veces la persona repite lo mismo y lo mismo, más difícil se le hará perdonar y poder restablecer una amistad con quien se ha enojado. 
Lo mismo sucede con nuestra aceptación, si siempre nos decimos a nosotros mismos: Soy  tont@, soy inútil, no puedo, soy incapaz, es imposible,  todo me sale mal, tengo mala suerte, etc. y nos vivimos dando una paliza mental cada día. ¿No es verdad que lo que decimos se nos cumple? Si somos sinceros, sí que se cumple. A lo mejor es fácil observar en otras personas, pero intentemos observarnos a nosotros mismos. ¿Cómo es nuestro diálogo interno? ¿Es negativo o es positivo? Si nuestras repeticiones son negativas cada vez seremos más negativos y si repetimos cosas positivas seremos positivos. 
Empecemos a hacer un ejercicio de auto observación, tratemos de cambiar lo que no nos gusta de nosotros siempre y cuando sea posible hacerlo y empecemos a aceptar lo que no se puede cambiar. Para hacerlo es muy bueno que escribamos en una hoja de papel por lo menos 25 cosas que no nos gustan y en otra hoja 25 cosas que nos gustan. A partir de allí tratemos de encontrar soluciones y aplicarlas. Seguro vamos a descubrir que la felicidad está en nosotros mismos cuando nos hemos aceptado. Y cuando lleguemos a amarnos a nosotros mismos podremos comprender y amar a los demás. 
Es lamentable que arrastremos muchas contradicciones, pues la misma chica Rihanna que no necesita  a  nadie para ser feliz no  tolera algunos de sus atributos. En otra parte dice que odia su propia voz. Y tomemos en consideración que con ella hace su profesión. Esto nos puede servir de ejemplo para nuestro desarrollo, ya  que así como ella nosotros también tenemos muchas cosas en las cuales no nos hemos aceptado 

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fortaleza mental y felicidad

fortaleza mental y felicidad
A pesar de que el ser humano es un ser social, también tiene una faceta de individualidad o privacidad. Esto hace que no compartamos con los demás ciertos aspectos de nuestra vida, lo cual es muy bueno y lo hemos llamado prudencia. Pero la exageración de la prudencia se convierte en temor, y este temor nos hace construir muros o fortalezas para protegernos. 

 En épocas pasadas los hombres construían lugares fortificados para refugiarse en caso de ataque, las ciudades tenían muros y puertas muy fuertes. Hoy en día todavía se construyen fortalezas subterráneas. Son los llamados búnkers y grandes refugios.

Pero hay otras fortalezas que no son físicas y que las hemos construido durante toda nuestra vida, desde que éramos niños hemos sido educados con algunos conceptos, o nos hemos formado una serie de creencias inamovibles que conforman nuestra personalidad. Los hombres de ciencia las llaman Redes Neuronales. Los estudiosos del comportamiento humano, Sistemas de creencias. La biblia las llama Fortalezas en 2 Corintios 10: 4-5. Estas fortalezas que nos hemos construido para protegernos, pueden literalmente ser una cárcel y un impedimento para nuestro desarrollo personal. Aunque estas fortalezas no son hechas de grandes piedras, ni tienen puertas con cerrojos forjados, no las podemos ver ni tocar, sin embargo son tan reales y más fuertes que las mismas fortalezas hechas de poderosos muros.

Nosotros podemos ser prisioneros de nuestras creencias, de nuestros razonamientos. Un ejemplo claro puede ser que cuando eramos niños nos dijo el profesor que dibujáramos algo en el cuaderno de dibujo y ese dibujo nos salió mal y todos nuestros compañeros se rieron, esto nos causó  un  shok de vergüenza e incomprensión y nos pusimos una gran piedra en la construcción de nuestro muro fortificado: "No sirvo para dibujar" Con este programa mental seguimos hasta cuando somos adultos. Ya nunca más tomaremos un lápiz para dibujar y cuando alguien nos dice que dibujemos algo decimos: Pídeme lo que quieras pero menos eso. Allí está esa fortaleza mental, éste solo es un ejemplo de muchos programas mentales caducos. ¿Te rechazaron cuando estabas enamorad@? ¿Te vencieron en una pelea? ¿Suspendiste en Matemáticas? ¿Te dejó tu pareja? ¿Perdiste dinero en un negocio? ¿Te traicionó tu mejor amigo? Busca tu fortaleza mental caduca. Caducas, porque las venimos manteniendo desde hace más de tantos años. ¿Qué diríamos de un profesor que nos quisiera enseñar algo con un programa informático de hace treinta años?¿Y qué podemos decir de nosotros mismos que nos basamos en un programa mental de hace tantos años? 
¿Por qué nos cuesta tanto romper una fortaleza de este tipo?  La respuesta es fácil. Porque la venimos repitiendo durante tanto tiempo, cada vez que nos acordamos de lo que nos sucedió. Mientras más lo repetimos más fuerte es nuestra fortaleza mental. Las repeticiones, las repeticiones, las repeticiones. Éstas son las que forman una fortaleza y éstas son las que nos pueden ayudar a romper las ya existentes.
Dios mandó a su pueblo que usara las repeticiones del libro de la ley, que las repitieran, que las escribieran, que las memorizaran: 
"Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón;   y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.  Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos;   y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas" Deuteronomio 6: 6-9
Hubo un hombre que propagó el mensaje de Jesucristo que repetía siempre:
"Todo lo puedo en cristo que me fortalece" Filipenses 4: 13
La voluntad de Dios no es que vivamos encerrados en una cárcel fortificada creada por nosotros mismos o por pensamientos que el enemigo a puesto para obstaculizar nuestro desarrollo personal. 
 Dios desea sacarnos de esa cárcel. Si creemos en Jesús, Dios nos da una nueva vida y nuevos objetivos. Su Espíritu nos renueva y poco a poco nos libera de nuestras falsas ideas o pensamientos incrédulos. Permanezcamos humildes y atentos a lo que Dios nos dice en la Biblia. Dejémonos alcanzar y examinar por su Espíritu. Aprendamos más y más a fundar nuestra vida en la voluntad de Dios, usemos repeticiones con fuerte voz y actitud de victoria para nuestra felicidad y para romper con nuestras debilidades.

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